lunes, 24 de febrero de 2014

Puffs DIY a medida de las mesas Lack

Por fin he terminado un proyecto que llevaba tiempo maquinando sin que encontrara el momento de ponerme con ello. Aunque en el mercado hay infinidad de cojines y cubos reposapiés de todos los estilos, materiales, formas y colores, yo quería uno que se adaptara a la perfección al hueco que tienen las mesas Lack que venden en Ikea; no encontré ninguno que pudiera valer. Así que me puse manos a la obra y hoy os muestro el resultado:




Para elaborarlos utilicé los siguientes materiales:

- Tela de tapicería de doble ancho (90 centímetros de largo)
- Tijeras
- Escuadra y tiza
- Hilo acorde con el color de la tela
- Guata de fibra sintética (1 kilo, como mínimo, por cada uno de los pufs)
- Papel para el patrón, lápiz, alfiler y un trozo de cuerda fina.


PREPARACIÓN DE LOS PATRONES: Lo primero es hacer el patrón de la base de nuestro puff. Teniendo en cuenta el hueco disponible, debe tener un diámetro de 32-34 centímetros. He tenido tan mala pata que no encontré ninguna fuente, olla, plato u objeto circular que me sirviera de molde, así que recurrí al viejo truco del cordel. Corté un trozo de cuerda de 17 centímetros (es lo que mide el radio de la circunferencia); en uno de los extremos fijé un lápiz y, en el otro, un alfiler; pinchas el alfiler y comienzas a dibujar la circunferencia en torno al alfiler. Aunque no quedó perfecta, el resultado fue más que digno.

Teniendo la base hecha, sabemos también lo que medirá el cuerpo del puf: será un rectángulo de 28 centímetros de alto (es la altura que nos permite el hueco de la mesa) y 106 centímetros de ancho (2x17x3,14). Llega el momento de cortar las piezas en el tejido.

CORTE DE LAS PIEZAS: Como queremos hacer dos puffs, necesitaremos 4 bases y dos cuerpos. Para los cuerpos vamos a aprovechar el ancho de la tela; podemos doblarla en el sentido contrario y así aprovechar el corte para las dos piezas. Medimos con la escuadra y dibujamos, con la ayuda de la tiza, el rectángulo de 28cm x 106cm. Recortamos, dejando al menos un centímetro de margen de costura.
Para cortar las bases, fijamos el patrón con alfileres y recortamos, dejando siempre un margen de al menos un centímetro para coser. En este proyecto concreto, decidí utilizar las tijeras en zigzag para cortar todas las piezas. La principal ventaja de utilizar estas tijeras es que es más difícil que el tejido se deshilache al trabajar con él.

ENSAMBLAR Y COSER: Llega el momento de fijar las piezas entre sí. La regla de oro que nunca debemos olvidar es que siempre deben estar enfrentadas las caras "buenas" del tejido, es decir, que ensamblamos las piezas cara con cara para que las costuras queden ocultas una vez terminado el puf. Es normal que aparezcan algunos fruncidos en la tela, puesto que es de base circular. Un consejo personal es que fijéis primero las piezas con alfileres para rectificar si es necesario. Cosemos las piezas (cada una de las bases al cuerpo y los extremos del cuerpo entre sí), dejando una pequeña abertura por la que daremos la vuelta al puff (para que la cara "buena" del tejido quede hacia afuera)

 RELLENAR Y REMATAR: La misma abertura que nos ha servido para darle la vuelta al tejido y conferir al puff su aspecto definitivo nos va a valer también para rellenarlo con guata de fibra sintética, el material que habitualmente se utiliza como relleno de almohadas o cojines. Suelen venderlo en colchonerías, en bolsas de medio kilo o un kilo, y nos sirve para infinidad de proyectos DIY. Para cada nuestros puffs necesitaremos al menos un kilo de guata, aunque depende del gusto de cada uno; a medida que rellenamos y comprimimos la guata, el puff admite más y más. Cuanta más guata lleve, mayor firmeza. Cuando esté a nuestro gusto, cerramos la abertura con hilo y aguja (o máquina de coser) y ya tenemos nuestro puff.

¿Qué os parece el resultado?
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