Los buenos deseos y la ilusión son el gran valor de la Navidad. Papá Noel y los Reyes Magos no defraudan y, aunque el presupuesto sea muy ajustado, casi siempre se las ingenian para agasajarnos con pequeñas cosas que despiertan, al menos, una sonrisa.
Hay regalos grandes y pequeños pero todos guardan algo en común: deben estar bien empaquetados para atesorar a buen recaudo la sorpresa que contienen. Hoy os enseñamos algunos de los regalos que han llegado a Lovely Lulú estos días y os damos las claves para que vuestros regalos sean siempre los más molones.
El primer paso es elegir bien el papel de envoltorio. El mejor consejo, la sencillez: un papel liso es un lienzo en blanco sobre el que dejar volar la imaginación. Y, además, suelen ser los más baratos.
Como veis, Papá Noel tiene un buen séquito de ayudantes cargados de creatividad. Han utilizado varios trozos de cordón de sisal (cuerda fina) para hacer una lazada en las asas; cinta adhesiva decorada (o washi tape) para cerrar bien la bolsa y, lo más original, en una de ellas han dibujado una estrella valiéndose de una imprenta de sellos de caucho que seguro que muchas de vosotras tenéis por casa. Todo un alarde de creatividad.
Por último, también es importante etiquetar los regalos para poder identificarlos con facilidad. Podemos utilizar cualquier cartulina o cartón que tengamos por casa, recortándolo al tamaño apropiado para el paquete al que acompañen. Les hacemos un agujero con un sacabocados y buscamos un hilo no muy grueso para sujetarlo.
¿Qué os ha parecido el post? ¿Qué trucos tenéis vosotras para personalizar vuestros regalos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario